20 años son muchos.

Viernes 15 de mayo de 1992, 15:00 horas, puerta del Instituto Alto Conquero, Huelva.

Una jovencita de 17 años espera ansiosa tu llegada para que la lleves a casa, comáis, recojáis a mamá y os vayáis a Palos a pasar el fin de semana, como cada viernes. Tras media hora esa muchachita decide irse andando a casa.

Al llegar comenta a su madre lo sucedido… “come hija y prepara una bolsa con lo que necesites llevarte mientras viene”.

16:30 y no tenemos ninguna noticia “algo ha pasado” dijo aquella mujer con cara de preocupación, desesperación y algo de disimulo para no preocupar a la niña.

A las 17:30 de la tarde estábamos las tres: mamá, Marily y yo, en nuestra casa de Palos.

Nunca olvidaré el último pensamiento antes de abrir la puerta de aquella habitación y verte allí postrado, pensamiento que nunca he compartido con nadie, sólo en silencio contigo porque es demasiado íntimo. El olor, la frialdad de tu cuerpo, el color de tu piel…

Ya han pasado 20 años, 20, desde aquello y parece que fue ayer, lo tengo tan presente y vivo en mi cabeza como tu voz, tu olor y tus expresiones antes de ese fatídico día en el que te perdimos, aunque quien más perdió fuiste tú obviamente.

Te fuiste demasiado pronto y por ello hemos dejado de disfrutar tantos momentos: no me has visto sacarme el carnet de conducir, ni con novio, ni en la Universidad, ni llorar con el segundo ascenso del Recre a primera, ni la final de la Copa del Rey contra el Mallorca (lugar donde vivo ahora por cierto), ni el Barça de Guardiola. No te vi jubilarte ni envejecer. Ni tantas y tantas cosas que han pasado en nuestra familia.

A veces oigo decir a la gente que la vida pone a cada cual en su sitio, que nos hace pagar por nuestros errores, y sinceramente pienso que pagaste por los tuyos un precio demasiado alto. Te arrancó de nosotros de repente, sin previo aviso… No te lo merecías.

Como tú, no soy de misas ni cosas similares, pero no quiero dejar pasar este día sin rendirte un homenaje en mi rincón y de una forma que me gusta e identifica, escribir.

Te quiero papá.

D.E.P.

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4 respuestas a 20 años son muchos.

  1. Fabian Couto dijo:

    Para éstos momentos sólo me queda dejarte un abrazo enorme y pocas palabras. :-*

  2. Silvia dijo:

    Es precioso lo que has escrito prima,Me ha hecho recordar a mi tito. Estoy contigo desde aquí. Un beso enorme.

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