Cuando el fútbol era un deporte

Foto de Estefanía ALfonso

Foto de Estefanía Alfonso

Hace más de 2 años, o mejor dicho, temporadas, que no veo un partido de fútbol, juegue quien juegue, y eso que me gusta mucho ese deporte, pero no en lo que se ha convertido.

Me explico.

Todo gira en torno al dinero, los equipos son empresas y como tal, están gestionados por empresarios que sólo quieren llenar sus bolsillos, una vez más, a costa de los aficionados y de aquellos que no lo son tanto, porque sí, de nuestros impuestos sale dinero para el fútbol también.

Estos empresarios suelen dedicarse a otros menesteres, por lo que intuyo que los clubes les sirven para el blanqueo de capital; para quedar bien con quienes les interese, por ejemplo si desean hacer negocios con otras entidades, llegar a acuerdos para fabricar sus productos en otros países porque les sale más económico, que un banco les conceda un crédito enorme a bajo coste… y un sinfín de asuntos que se trae entre manos este tipo de gente.

Por otro lado están los jugadores, unos mercenarios que se venden al mejor postor, cosa que en parte comprendo porque si en tal empresa me ofrecen mejores condiciones yo también me voy. Sin embargo no entiendo el comportamiento de muchos de ellos: jugadores detenidos borrachos o por exceso de velocidad; futbolistas que agreden a compañeros, árbitros, prensa, aficionados, etc. tanto dentro como fuera del campo; escándalos de fiestas con señoritas de compañía; drogas… Estoy convencida de que a todos se nos vienen diversas imágenes a la cabeza. Menudo ejemplo para esos niños que ven con tanta ilusión a sus ídolos, que quieren ser como ellos cuando crezcan, que piden su camiseta como regalo de Reyes o cumpleaños, que se mueren por ir al campo a ver un partido y que les firme un autógrafo ese jugador al que tanto admiran. Yo sé que son personas y tienen que vivir, pero la repercusión de sus actos no es la misma que la de cualquier anónimo; si actúan de esta manera, lo cual yo respeto, al menos que no llegue a hacerse público.

Ante esto alguien puede replicar que no todo es malo ya que muchos de ellos tienen o son colaboradores de una ONG o cualquier tipo de fundación u organización sin ánimo de lucro, y aquí tampoco es necesario destacar nombres porque todos sabemos más de uno. Pues bien, he de decir que estas asociaciones, o como cada cual desee llamarlas, se utilizan para evadir impuestos por lo que lo de la buena voluntad y querer ayudar está muy bien, pero estos señores se benefician de eso a nivel fiscal. Son un negocio, asociaciones con ánimo de lucro, como me gusta llamarlas y ya lo hice en un post que publiqué al respecto hace tiempo. ¿A que usted tiene que pagar sus impuestos religiosamente y hacer la Declaración? Yo también, sin embargo estos señores se lo montan de otra manera.

Como tercera parte de este mundillo tenemos a los aficionados. Aquí he de decir que me excluyo porque ya no me siento aficionada, es más, huyo de ello, lo cual me da mucha pena porque como he dicho antes es un deporte que me encanta, pero ha llegado a unos niveles que detesto. En fin, los aficionados como decía. Esos fieles seguidores de sus equipos, que está muy bien ser así, pero que en demasiadas ocasiones veo que la cosa se lleva a unos extremos excesivamente exagerados.

Un claro ejemplo de ello está en los recientes encuentros entre el Bayern de Múnich y el R. Madrid, todos sabemos que el primero ha sido derrotado por el segundo. Sinceramente no tengo ni idea de los resultados ni de cómo jugó la eliminatoria cada cual, lo que sí sé es que he oído, visto y leído más sobre la derrota de Guardiola (que no del Bayern) que sobre la victoria del R. Madrid, y sinceramente me parece patético por parte de todos que se ataque de esta manera a una persona del calibre del sr. Guardiola, que sobran las palabras para describir lo que vale como entrenador y como persona, y no es que lo conozca, simplemente me baso en el comportamiento que he visto y cómo lo he escuchado en diferentes declaraciones a lo largo de su vida.

Además este patetismo también viene por el hecho de ensalzar más la derrota de un equipo que la victoria del otro. Esto no es más que un ejemplo adicional del egoísmo, la envidia y el mal rollo que rodea este deporte, en el que la dignidad, la deportividad y todos los valores positivos que había se han dejado en alguna parte del camino olvidados, y sinceramente, dudo mucho que los volvamos a recuperar.

En este punto quiero aclarar que soy del Real Club Recreativo de Huelva, como se puede observar claramente en la foto.

Para terminar tenemos un cuarto agente, las televisiones. Otras empresas que hacen negocio con el fútbol. Prácticamente todos los partidos son de pago, sí, sé que algunos días no, pero en líneas generales sí lo son ¿no es frustrante? ¿No pagamos lo suficiente por otras cosas? Aparte está también lo que quieren poner en sus programas de deportes, o ¿debería decir en sus programas de fútbol? porque básicamente el 90 por ciento del contenido está dedicado a ello, dejando de lado otras prácticas, es más, esta cifra que indico no sé si es correcta, pero desde luego hace muy poco tiempo que las programaciones dedican algún espacio al resto de deportes en los que quizás no hay tanta contaminación y se consiguen muchos éxitos.

Las cadenas también colaboran en convertir esto en un espectáculo ridículo: los vómitos de Messi o el plátano que se comió Alves. Sin duda son hechos mucho más importantes que el éxito en natación, esgrima, o de la Selección femenina de baloncesto, porque otra cosa, los deportes son cosa de hombres en un altísimo porcentaje, que si, como he dicho antes, otras disciplinas están prácticamente olvidadas, no digamos aquellas en las que participan las mujeres. Porque esto es España, la tierra del macho ibérico y olé.

Me encantaría poder vivir aislada de todo esto, pero lamentablemente es imposible porque el bombardeo es tal que por una vía u otra siempre me salpica algo, y de verdad que pongo empeño en no ver partidos, en no tener ningún tipo de contacto con noticias de este tipo… Pero desgraciadamente vivo en un país mermado por esta cultura “fubolística”, un país en el que aficionados agreden e incluso matan a otros por defender los colores del equipo contrario, vivo en un país en el que cuando la Selección gana algo ya se olvidan los problemas. En definitiva, vivo en un país manipulado por algo que para mí ha dejado de ser un deporte.

 

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7 respuestas a Cuando el fútbol era un deporte

  1. kassius9 dijo:

    Yo creo que llevo tres temporadas que paso absolutamente del fútbol, en todos sus aspectos… directamente me aburre aunque no descarto que un día me lo pase bien 😀
    ¡Besotes!

  2. Pues muy bien explicado, me ha gustado leerlo así ya que cuando ves la tele lo único que aparecen son los destellos y no explican nada más. Biquiños!

  3. serenword dijo:

    Asqueroso el mundo del fútbol y todo lo que lo rodea, una lástima que con la de deportes que hay solo se le dé importancia a uno en este país..

  4. Pingback: Literatura y fútbol | El rincón literario de Thor y Kira

  5. Pingback: Pégame: me lo merezco | El blog de Estefanía Alfonso

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